ESCRITOS


UN PINCEL JARDINERO

A Esther Walls, artista en cierne, a la que auguro un gran porvenir en la pintura; por su delicadeza, creatividad, por el libre empleo del color, buscando ante todo una armonía cromática, real y limpia; además de esperarle grandes éxitos en el miniaturismo, pues aunque la pintura es tan antigua como el hombre, cada vez que nace un artista, nos trae algo nuevo, diríamos que el estilo de cada cual aunque siga alguna corriente, es siempre inédito, distinto.

Cuando vi los cuadros de Esther, me quedé sin palabras, claro que, el sarmiento viene de muy buena cepa, se alimentó del Arte desde la cuna y el Arte que nace desde el Arte no hay quien lo detenga.

Señoras, señores, tenemos ante nosotros a Esther Walls, una artista en cierne como decíamos al comienzo, que dará muchísimo que hablar a los Críticos de Arte.

Llegó mayo, presumiendo
de sus flores y su magia,
pero no contó contigo,
con tu labor, con tu gracia

Camelias, magnolias, rosas,
brotaron en tus mañanas,
porque un pincel jardinero
que llevó tu mano sabia,
les dio belleza y color,
les dio Arte, les dio planta.

¡Ay! Crucecitas de mayo
en la Isla veneradas;
Esther os tiene un jardín
de margaritas tan blancas...
porque brotaron de dentro,
desde el fondo de su alma.

Pero quiero que me digas:
¿Cómo pudiste plasmarlas
con su real colorido
en las femeninas haldas?

La aurora de tus pinceles
viene trotando en el alba
hacia el éxito, pintora,
el que yo sé que te aguarda.

Elsa Hernández Baute

"LA VENDIMIA" DE ESTHER WALLS

Si en su primera exposición ya nos sorprendió Esther Walls con el colorido y la luminosidad de las flores de mayo, la belleza y la estética femenina de sus magas canarias, hoy, en el mes de noviembre, el mes por antonomasia del vino nuevo, ella quiere mostrarnos el trabajo y la recogida de la cosecha antes de llegar al lagar; y nos lo muestra con pinceladas alegres y naturales recogiendo en la nueva obra su identidad isleña, claro que Esther tiene la suerte de beber el Arte en buenos manantiales, puesto que toda su familia compone una umbela de artistas.

La pintora de "La Vendimia" da un giro total, si en su "Lluvia de flores en mayo" decíamos que estaba en ciernes, hoy, está en su sazón, como los racimos de sus óleos, listos para su fin. Esther filtra la luz por el entramado de los viñedos para recrearnos en una tarea que quizá, las prisas y el estrés nos niegan su visión.

El ajetreo de "La Vendimia" se mueve en sus cuadros con gracia. Esther Walls, niña mujer-mujer niña, se identifica en su trabajo tal como es ella, delicada, tierna, como un brote de primavera, los pinceles bailan al son de su mano y de su risa.

De su ingenuidad nos habla su pintura naíf; esta tendencia artística que se caracteriza por la adopción de formas sencillas y espontáneas, con imágenes simplificadas que huyen de las reglas de la perspectiva tradicional. Esto nos da lugar a un arte ingenuo que nos recuerda la infancia o los pueblos primitivos. Uno de los pintores más significativos de la pintura naíf fue Henri Rousseau o el suizo Dietrich entre otros muchos que se nos haría largo mencionar. Nosotros, los canarios, tenemos la buena estrella de contar con Esther Walls, una afanosa enamorada de esta tendencia, la que recrea en varias de las obras expuestas; como "Los Belenes" o las "Tablas de San Andrés" en Icod de los Vinos, que también tiene que ver con la vendimia, puesto que se celebra en la noche de las bodegas.

Por esto tenemos que dar las gracias a esta jovencísima artista, que pese a sus pocos años, nos ofrece el encanto de las tardes de vendimia y que presentadas aquí, en "La casa del Vino", parece que tomaran más textura y realismo.

Gracias Esther, artistas como tú, tan llenas de poesía y de ternura, nos hacen falta en el tiempo en que vivimos, artistas de mirada limpia y sonrisa de ángel, para que veamos en el Arte nobleza y pureza.

Elsa Hernández Baute

TU PINTURA
(Una pintura es un poema sin palabras.)

De los claros corredores de la aurora
atrapaste el color y lozania
que orgullosa Primavera retenia...
soñando la estación cautivadora.

Y a la tela, candorosa y cantora,
rebelas la sutil policromia
que se torna en bancales de alegria
nacidos de tu alma de pintora.

Sobre el limpido lienzo de blancura,
¡qué derroche de júbilo y ternura
enciende tu inocente creación!

Por la senda pictórica y radiante
sigue siempre, Esther, siempre adelante...
con el limpio pincel del corazón.

Teresa de Jesús Rodríguez Lara

Casa del Vino-Tacoronte, 3 de Mayo de 2000
Exposición de pintura de
Esther Walls