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Llegó mayo, presumiendo Camelias, magnolias, rosas, ¡Ay! Crucecitas de mayo |
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Pero quiero que me digas: La aurora de tus pinceles |
Si en su primera exposición ya nos sorprendió Esther Walls con el colorido y la luminosidad de las flores de mayo, la belleza y la estética femenina de sus magas canarias, hoy, en el mes de noviembre, el mes por antonomasia del vino nuevo, ella quiere mostrarnos el trabajo y la recogida de la cosecha antes de llegar al lagar; y nos lo muestra con pinceladas alegres y naturales recogiendo en la nueva obra su identidad isleña, claro que Esther tiene la suerte de beber el Arte en buenos manantiales, puesto que toda su familia compone una umbela de artistas.
La pintora de "La Vendimia" da un giro total, si en su "Lluvia de flores en mayo" decíamos que estaba en ciernes, hoy, está en su sazón, como los racimos de sus óleos, listos para su fin. Esther filtra la luz por el entramado de los viñedos para recrearnos en una tarea que quizá, las prisas y el estrés nos niegan su visión.
El ajetreo de "La Vendimia" se mueve en sus cuadros con gracia. Esther Walls, niña mujer-mujer niña, se identifica en su trabajo tal como es ella, delicada, tierna, como un brote de primavera, los pinceles bailan al son de su mano y de su risa.
De su ingenuidad nos habla su pintura naíf; esta tendencia artística que se caracteriza por la adopción de formas sencillas y espontáneas, con imágenes simplificadas que huyen de las reglas de la perspectiva tradicional. Esto nos da lugar a un arte ingenuo que nos recuerda la infancia o los pueblos primitivos. Uno de los pintores más significativos de la pintura naíf fue Henri Rousseau o el suizo Dietrich entre otros muchos que se nos haría largo mencionar. Nosotros, los canarios, tenemos la buena estrella de contar con Esther Walls, una afanosa enamorada de esta tendencia, la que recrea en varias de las obras expuestas; como "Los Belenes" o las "Tablas de San Andrés" en Icod de los Vinos, que también tiene que ver con la vendimia, puesto que se celebra en la noche de las bodegas.
Por esto tenemos que dar las gracias a esta jovencísima artista, que pese a sus pocos años, nos ofrece el encanto de las tardes de vendimia y que presentadas aquí, en "La casa del Vino", parece que tomaran más textura y realismo.
Gracias Esther, artistas como tú, tan llenas de poesía y de ternura, nos hacen falta en el tiempo en que vivimos, artistas de mirada limpia y sonrisa de ángel, para que veamos en el Arte nobleza y pureza.
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De los claros corredores de la aurora Y a la tela, candorosa y cantora, Sobre el limpido lienzo de blancura, Por la senda pictórica y radiante |
Teresa de Jesús Rodríguez Lara
Casa del Vino-Tacoronte, 3 de Mayo de 2000
Exposición de pintura de Esther Walls